Dentro de nuestro proyecto LÓVA, hemos vivido una experiencia diferente y muy especial: el reto de la piedra🪨✨
En esta actividad, la piedra se convierte en un elemento simbólico que invita a nuestros peques a parar, observar y concentrarse. A través de propuestas sencillas, han tenido que mantener la atención, controlar el movimiento y ser conscientes de su propio cuerpo.
Poco a poco, han descubierto que no siempre se trata de hacer mucho, sino de hacerlo con calma y cuidado. Este reto les ha ayudado a trabajar la paciencia, la concentración y el autocontrol, aspectos fundamentales en su desarrollo.
Ha sido un momento de tranquilidad dentro del aula, donde el silencio, la mirada atenta y la serenidad han sido los verdaderos protagonistas.
Porque a veces, las cosas más pequeñas… ¡son las que más nos enseñan! 💛



































































